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Mujeres compensan el declive de la pesca en el sur de India

 

Las mujeres de los grupos de auto-ayuda en un pequeño pueblo pesquero del sureño estado de Tamil Nadu ganan unos 80 dólares al mes. Apenas les alcanza para mantener a su familia, a pesar de que el gobierno les otorga una vivienda gratuita, pero es algo ante la disminución de la pesca. Crédito: Nachammai Raman/IPS


NAGAPATTINAM, India, 13 feb 2015 (IPS) – Tradicionalmente, las mujeres de esta comunidad pesquera de India se quedaban en casa o se dedicaban a vender el pescado que les traían sus maridos. Pero en los últimos años, la escasez de peces disminuyó la captura a lo largo de la costa sur de este país y los pescadores salen menos a alta mar.

Geeta Selvaraj tiene un servicio de comida en Nagapattinam, un pueblo predominantemente pesquero del sureño estado indio de Tamil Nadu. Ella y otras mujeres se turnan para preparar platillos, pues solo tienen una cocina a gas en un diminuto comercio.

Sus ingresos se duplicaron en los últimos años al tiempo que los de su marido disminuyeron. “Como las mujeres trabajamos, no tenemos que pedirle dinero a nadie y eso ayuda con los gastos del hogar”, explicó para contar cómo se adaptó a la nueva realidad.

India es uno de los mayores proveedores de pescado del mundo. La industria emplea a unos 14,5 millones de personas. El sector representa uno por ciento del producto interno bruto (PIB) del país. La extensa costa de Nagapatinam convierte a la pesca en la segunda industria más importante, después de la agricultura.

Según el Banco Nacional para la Agricultura y el Desarrollo Rural, hay unos 90.000 pescadores en lo que se considera la “capital de la pesquería” de Tami Nadu.

“Además de un ingreso, el negocio me da la posibilidad de salir de casa e interactuar con otras personas y saber un poco más de lo que pasa en el mundo”, relató Selvaraj.

Las micro-empresas ofrecen grandes oportunidades

Nagapattinam tiene 1,6 millones de habitantes y una 1.025 mujeres cada 1.000 hombres, por lo que ellas constituyen una parte importante de las estrategias de desarrollo en este distrito.

El Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) asiste a un Programa de Sustento Sostenible Postsunami que permitió el surgimiento de miles de micro-empresas en la zona, conocidas como grupos de auto-ayuda.

FIDA, una agencia especializadas de la Organización de las Naciones Unidas, trabaja con el gobierno local para crear por los menos 12.000 micro-empresas en seis áreas costeras de Tami Nadu para 2016; ya hay entre 9,000 y 10,000 operativas.

“Queremos que los grupos de auto-ayuda sean una herramienta para transformar a las mujeres en empresarias. Queremos construir comunidades auto-suficientes”, explicó Senthil Kumar, oficial de monitoreo e información para el programa del FIDA en Tamil Nadu.

El tsunami de 2004 en el océano Índico destruyó la pesca en la zona de Tamil Nadu. El perjuicio a la industria pesquera fue de unos 4.800 millones de rupias (unos 65 millones de dólares).

Antes del nefasto episodio, la pesca era una actividad lucrativa para la zona en términos locales. Los pescadores lograban hacer unos 300 dólares al mes. Ahora dicen que el ingreso se redujo a la mitad.

Primero fue porque los pescadores perdieron sus barcos y redes. El gobierno otorgó una compensación a 17.672 pescadores, pero aun después de reparar y reemplazar todo el equipo, la industria no se recuperó a lo que era antes del tsunami.

Los pescadores, luego, se quejaron de que después del tsunami hubo menos peces, por lo que buscaron una mejor captura en aguas jurisdiccionales de Sri Lanka, lo que terminó generando un problema entre Nueva Delhi y Colombo.

Planes sostenibles para ayudar a las comunidades pesqueras

Mujeres compensan el declive de la pesca en el sur de India

El programa del FIDA se creó para disminuir la dependencia de la pesca que tienen las comunidades costeras. Pero como los hombres se niegan a cambiar de actividad, las principales beneficiarias son las mujeres.

“Cuando hay un desastre, se espera que las mujeres se ocupen de la familia. Alimentar a los niños y otros miembros de la familia se vuelve su principal preocupación y de inmediato comienzan a involucrarse en esas actividades”, explicó Vasudha Gokhale, profesora del Colegio de Arquitectos BN, quien estudió cómo hicieron frente al tsunami las mujeres de la zona costera de Tamil Nadu.

Pero no todos los grupos de auto-ayuda fueron exitosos porque el gobierno les eligió las actividades. “Muchas mujeres comenzaron micro-empresas en áreas que no les eran afín”, explicó Madhavan Krishnakumar, de la organización no gubernamental Sociedad para el Bienestar de la Aldea de Avvai.

Otras organizaciones como la Asociación para el Desarrollo del Pueblo participaron en la creación de micro-empresas, pero luego optaron por concentrarse en la capacitación de jóvenes, según contó su director Joe Velu.

“Había demasiada gente en eso. Se duplicaba mucho el trabajo y se superponía”, apuntó.

Cuando llegó el FIDA hace seis años, lo primero que hizo fue realizar una encuesta.

“Clasificamos a los grupos de auto-ayuda según su rendimiento y encontramos debilidades que debían atenderse para que fueran viables. Luego reestructuramos a las más débiles”, explicó Kumar, del FIDA.

Ingresos suficientes, grandes ahorros

Las mujeres de los grupos de auto-ayuda ganan en promedio unas 5.000 rupias (unos 80 dólares) al mes, con lo que apenas les alcanza para una familia de cuatro integrantes, gracias a que los pescadores perjudicados por el tsunami reciben una vivienda gratuita.

Revathi Kanakaraj perteneció a un grupo de auto-ayuda creado en 2000 y que se desintegró tras el tsunami. Hace tres años, se unió a otro creado por FIDA. “Aprendí sobre micro-crédito y ahorros”, comentó a IPS.

Los conocimientos financieros son un componente clave del programa del FIDA porque el objetivo es que las mujeres puedan acceder a un crédito y fomentarles el hábito de ahorrar.

Según el gobierno de Tamil Nadu, los grupos de auto-ayuda tenían ahorrado hasta 2012 unos 34.000 millones de rupias (unos 543 millones de dólares). La mayoría de las mujeres entrevistadas dijeron que aportaban entre 20 y 120 rupias (0,32 a 1,92 dólares) al mes.

Kasturi Ravi solía observar el horizonte esperando que regresara su esposo pensando en el dinero que ganarían de la venta del pescado que él traía. Pero en el Boxing Day (Día de las Cajas, una festividad anglosajona celebrado el 26 de diciembre) de hace 10 años, apareció sin vida en la orilla tras el devastador maremoto que dejó 6.000 personas muertas en este estado, el más perjudicado.

Mientras limpia pescado en una pequeña choza hedionda con otras integrantes de su grupo de auto-ayuda, Ravi recuerda las dificultades que sufrió tras la muerte de su marido y se siente orgullosa de lo que logró.

Ravi gana unos cuatro dólares al día. No es mucho, pero le alcanza para vivir.

Editado por Kanya D’Almeida / Traducido por Verónica Firme

Fuente: Inter Press Service

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